El que nos enseñó a buscar mejor
Lorenzo fue nuestro primer Boyero de Berna. Diez años a nuestro lado, de 2014 a 2024.
Buscando algo a su altura, aprendimos a mirar las etiquetas de otra manera. En Colombia no encontramos suplementos que cumplieran con los estándares que buscábamos, así que los importamos uno por uno desde Estados Unidos.
Lorenzo tuvo cáncer y se fue en 2024. Nos dejó una pregunta que no pudimos ignorar: ¿por qué ningún perro en Colombia debería quedarse sin acceso a suplementos de verdad?
Nos dejó una misión: que ningún perro en Colombia se quede sin lo que necesita.